Unlovable

7.9
Unlovable Una mujer adicta al sexo y al amor aprende lo que es la intimidad de verdad cuando empieza a componer música con un hombre.

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22/04/2020 1.33 GB 108 Descargar

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Negra navidad

Misterio Sin categoría Terror
4.4

Negra navidad Un grupo de estudiantes es perseguido por un extraño durante sus vacaciones de navidad. Remake de la película homónima aparecida en 1974.   Negra navidad Critica Mucho antes que Carpenter presentara al gran público al icónico Michael Myers, las bases del slasher fueron esbozadas en un modesto film de 1974 dirigido por Bob Clark cuyo título era "Black Christmas". Objeto de culto en nuestros días, el film ganó adeptos a medida que sus innovadoras virtudes eran plagiadas u homenajeadas en producciones posteriores (desde la citada "Halloween" hasta la saga "Scream de Wes Craven"). El film ya fue objeto de revisión en aquella oleada de remakes que nos llegó a principios del milenio, inaugurado por Markus Nispel y su revisión de la obra maestra de Hooper. Partiendo de la misma situación en la que se desarrollaba en la cinta interpretada por Margot Kindder, el remake dirigido por Glen Morgan se alejaba del suspense sostenido del original para adentrarse en esos nuevos patrones del gore y su explicitud más moderna, a la sombra de la saga "Saw". Aunque fallido y confuso, la película de 2006 al menos proponía una incómoda historia familiar con incesto de por medio que resultaba, cuanto menos, curiosa. Actualmente vivimos una nueva oleada de nuevas versiones denominadas reboots, intentando sonar a novedad cuando en verdad se trata de recrear absolutamente lo mismo. Después del éxito de la nueva entrega "Halloween" y, ante la falta de ideas novedosas dentro de la industria, le llega el turno a "Black Christmas". Pero, ¿qué es lo que puede aportar de nuevo una revisión del film? Pues sus productores pensaron que, viviendo en unos tiempos políticamente correctos, otorgar la producción de un tipo de cine, en cierta manera, tildado de misógino, a una directora y añadir cuatro elementos del movimiento "MeToo" harían las delicias de los aficionados/as. Traicionando totalmente el espíritu de la original, el film juega a la explicitud ideológica, creando situaciones de vergüenza ajena que, al contrario de lo pretendido, juega en detrimento de cualquier acto reivindicativo. El previsible elemento sobrenatural aquí añadido, fuerza al espectador a elevar su nivel de exigencia ante una idea que, a todos los niveles, resulta poco acertada. ¿Qué hubiera sido del film, si en vez de calibrar todos sus recursos en pos a ese feminismo de postín, se hubiera centrado en lo que realmente importa, dar miedo (o al menos intentarlo)? Y para más inri y rematar la faena, ni rastro de hemoglobina y la mayoría de asesinatos en off, ¿qué más podemos pedir? Hay muchas maneras de reivindicar posiciones ante el celuloide y no creo que, jugando al absurdo y construyendo un film tan flojo y sin ningún tipo de sorpresa, sea la manera adecuada. Lo mejor; Hace grande la película original, no hay posibilidad de superarla.

La puerta de al lado

Comedia Drama Sin categoría
6.9

La puerta de al lado Narra la historia del encuentro entre un famoso actor y un vecino de lo más peculiar. Sus conversaciones tienen lugar en el único escenario de un bar de barrio donde comparten confidencias y abordan temas como la gentrificación y la desigualdad social en Berlín.

Una voz contra el poder

Drama Sin categoría
6.9

Una voz contra el poder Percy Schmeiser, un agricultor de tercera generación, es demandado por un gigante corporativo por supuestamente usar sus semillas patentadas. Con pocos recursos para librar una batalla legal, Percy une fuerzas con el prometedor abogado Jackson Weaver y la activista medioambiental Rebecca Salcau en un caso monumental que lleva hasta la Corte Suprema.

Sospecha mortal

Crimen Drama Sin categoría Suspense
6.5

Sospecha mortal En Nueva York, el exconvicto Pete Koslow, relacionado con la mafia polaca, debe lidiar tanto con Klimek el General, su despiadado jefe, como con las retorcidas ambiciones de dos agentes federales, mientras intenta sobrevivir y proteger las vidas de sus seres queridos.   Sospecha mortal Critica Aceptable thriller que cuenta como un ex convicto convertido en informante de la policía debe volver a la cárcel para intentar desbaratar una banda que introduce droga en la misma. Si bien no es novedosa, ni genial, permite pasar un rato distendido viendo como ese hombre debe enfrentar a casi todo el mundo para intentar salir airoso y recomponer su vida familiar. Hay acción, traiciones, quizás la vida en la cárcel no esta muy desarrollada desaprovechando un poco esa situación que podría haber sido mas explotada en beneficio del film aunque igual alcanza para entretener. Dentro de las actuaciones se destacan Joel Kinnaman como el desafortunado informante y Rosamund Pike como la agente federal que intenta ayudarle.

El caso de Richard Jewell

Drama Sin categoría
7.5

El caso de Richard Jewell Richard Jewell era un guardia de seguridad en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, el cual descubrió una mochila con explosivos en su interior y evitó un número mayor de víctimas al ayudar a evacuar el área poco antes de que se produjera el estallido. En un principio se le presentó como un héroe cuya intervención salvó vidas, pero posteriormente Jewell pasó a ser considerado el sospechoso número uno y fue investigado como presunto culpable.   El caso de Richard Jewell Comenzar el año con un estreno de Clint Eastwood debía convertirse en tradición, ¡y que perdurara muchos años más!!. "Richard Jewell" gustará a los fans del director y aborrecerá a los detractores, porque la historia es un compendio de su cine en la última década. En un mundo, el de Hollywood, invadido por los superhéroes, Eastwood (al igual que en "Sully", "El intercambio" o en la fallida "15:17 tren a París") vuelve a reivindicar al héroe anónimo que acaba siendo víctima de un sistema disfuncional y corrupto, en este caso representado por el carácter sensacionalista de la prensa y por el FBI. Y de nuevo un biopic, al igual que en "Jersey Boys", "El Francotirador" o "J. Edgar", para ir completando un enorme fresco sobre la sociedad americana contemporánea, nada condescendiente, por cierto. Pero incluso más que con la historia, me quedo de nuevo con la maestría de este hombre a la hora de narrarla, con su habitual serenidad, haciendo gala de un apabullante clasicismo, rodando con nervio y garra las escenas iniciales en las que ocurre el atentado y con tono sombrío e intimista la segunda parte de la película que se desarrolla fundamentalmente en interiores. En este sentido me recordó la fenomenal "Más allá de la vida", donde en una misma película mostraba de forma igual de magistral el espectáculo catastrofista y la más absoluta intimidad. "No es el FBI, son dos tipos del FBI", le señala el abogado Watson Bryant a Richard Jewell (Sam Rockwell y Paul Walter Hauser, magistrales ambos al igual que Kathy Bates), llevando hasta las últimas consecuencias su habitual individualismo (un tanto maniqueo, bien es cierto). Clint Eastwood es un tipo con convicciones férreas que defiende y expone sin contemplaciones. Republicano y amante de las tradiciones, pero su cine es profundamente humano y éticamente comprometido.

Los muertos no mueren

Comedia Fantasía Sin categoría Terror
5.5

Los muertos no mueren En la pacífica localidad de Centerville pasa algo raro. Los animales se empiezan a comportar de forma extraña, las horas de luz solar cambian de forma impredecible y la luna vigila permanentemente desde el horizonte. Los científicos están preocupados y los informativos dan noticias desconcertantes. Y es que, una extraña invasión está a punto de suceder en la que los muertos ya no está muertos y se levantarán de sus tumbas. Los habitantes de Centerville, liderados por Ronald Peterson y Cliff Robertson, deberán detener esta amenaza y luchar para sobrevivir. Los muertos no mueren Critica No es que haya entrado el verano con fuerza, aunque a mí el calor no me sienta bien. Ni que me atosiguen ciertos usuarios, cual buitres carroñeros, plagiándome, bien con el corta y pega habitual o extrayendo frases de mis críticas para insertarlas en diferente orden en sus estúpidos comentarios. A lo mejor es que he de invertir mi tiempo en otras actividades que tengo “aparcadas” y me distancien más de esta. Recuerdo las dos últimas críticas, magníficas, que hizo (hasta la fecha) el usuario Normelvis Bates (“Siempre hay un mañana” y sobre todo la de “Blue Jasmine”) donde se quejaba de un impresentable que le andaba fastidiando, y que por desgracia hizo que optara por no seguir escribiendo. Prometo que en las circunstancias descritas y en otras más, siempre intento no perder la objetividad y tomármelo todo con la mayor filosofía, pero el haber visto “Los muertos no mueren” lo he recibido como un mazazo, casi como una humillación, de ahí el título del comentario. Jim Jarmusch, a lo largo de casi cuatro décadas, que se dice pronto, ha ido rodando películas al margen de las modas. Las ha hecho muy buenas, menos buenas, interesantes... ha habido de todo pero siempre dentro de cierta calidad. Ahora con “Los muertos no mueren”, ha errado el tiro más que nunca, y de forma inesperada, ha hecho su primera mierda. Pero no pequeña, qué va, grande, enorme, para ser más exactos. Suena muy duro decir esto, y sin sentir compasión o que te tiemble el pulso, pero al pan pan, y al vino vino. Si “Los muertos no mueren” viniera firmada por un alumno suyo, por un desconocido o un director del montón, las críticas hubieran sido furibundas, pero al venir del mismo Jarmusch como que muchos lo han justificado y han sido condescendientes. “Los muertos no mueren” podía haber sido una revisión del cine de “zombies”, como por ejemplo fue su incomprendida por muchos la curiosa “Sólo los amantes sobreviven”, que daba su peculiar visión del mundo de los vampiros. No ha sido así. Que Jarmusch haya optado por hacer una película de “zombies” con sus amigos, arropada por una multinacional, era muy lícito y tenía todo el derecho del mundo a hacerla, sobre todo porque los sueldos habrán sido más generosos. Se lo podía haber currado un poco, pero y la dejadez y el egocentrismo han aplastado esta mierda (segunda vez que conscientemente digo la palabra que mejor la define), que no había por donde agarrarla, plagada de supuestos “gags” sin ninguna gracia y que parecía no terminar nunca, porque además daba la impresión no saber cómo salir de un atolladero, que por cierto, era más simple que un tirachinas. El primer error es su guión: lo que se inicia planteándolo bajo las coordenadas más clásicas del género, como lo hacían muchas de ciencia- ficción de los años cincuenta, se empieza a perder al desviar su línea presentándonos unos personajes carentes de interés y que incluso parecen plagiados del “Fargo” de los Coen, pero sin su retranca, con diálogos estúpidos y aderezados por unos “gags” más manidos y más muertos que los “zombies” que aquí aparecen, incluso se recurren a “salidas” hechas desde hace décadas por Woody Allen o Dusan Makavejev. El cúmulo de errores prosigue con una dirección nada inspirada e impersonal, que deja cobardemente toda responsabilidad a los amiguitos actores, que están perdidos, que intentan ser graciosos, ya que están marcados sus personajes se supone que en clave de comedia, pero que en algunos momentos, más conscientes que su director, tan solo les hacía falta pedir perdón a cámara. Valga como ejemplo una de sus escenas iniciales, cuando van llegando uno a uno a la única cafetería del pueblo donde ha ocurrido un hecho escabroso, que los va colocando a la entrada, en fila, como si de una obra de teatro “amateur” se tratase. Qué incomodidad y qué vergüenza. Falta gracia y resolución. Con todo esto, ya nadie puede salvar esto de ser una catástrofe. Su música, mejor la original y no tanto las canciones que la integran, aunque recuerden a otras del género “zombie”, es correcta, como sus maquillajes y simples efectos especiales en la mayoría de las escenas. En el “spoiler” diremos en qué escena los efectos especiales no cumplen. El extenso reparto se queda a medias. Mientras en algunos casos se tratan de simples y desaprovechados “cameos” como son los casos de Iggy Pop, Carol Kane o Rosie Pérez, otros hacen los arquetipos a los que están acostumbrados, como Steve Buscemi. Larry Fessenden opta por llevar un “look” que tendría que ser denunciado por Jack Nicholson al que remeda de mala manera. Selena Gómez y sus acompañantes no aportan absolutamente nada. Quizás Tilda Swinton parezca la menos encorsetada pero su personaje de Zelda es poco para lo que puede llegar a dar. Tom Waits a su rollo, cumple, sin más, como Danny Glover, y con más desaciertos que aciertos los más protagonistas: Chloë Sevigny, también poco aprovechada, Adam Driver y Bill Murray. No comparto la opinión de que algunos pretendan comparar “Los muertos no mueren” con otros films de gran reparto, aparentemente “fallidos” como “Mars Attacks!”. Ni siquiera me valdría la comparación con la burrida “Ellas también se deprimen”, de Gus Van Sant. Creo que lo más cercano que se me ocurre, por más molesto que resulte, sería “El oro de Moscú”, de Jesús Bonilla. Si por mí fuera tendríamos una candidata a figurar en los futuros "Razzies" a lo peor del año. No hay mucho más que decir. Me temo que ni a los que prefieran el cine de autor, ni el comercial y ni siquiera a los incondicionales del género “zombie” les pueda interesar esta patraña, pero si no estoy en lo cierto y la disfrutan pues me alegro, porque eso quiere decir que hay unos espectadores que no deberían quejarse nunca por lo que ven, ya que quedarían satisfechos con cualquier cosa, lo cual debe ser muy reconfortante para cualquier director, responsable o irresponsable.